Concepción, 03 de Agosto de 2026

Dr. Eduardo Lecannelier: una vida dedicada a construir la cardiología en Concepción

Hay médicos cuya historia trasciende las consultas, los procedimientos y los años de ejercicio profesional. Son personas que dejan una huella en sus pacientes, en quienes trabajaron junto a ellos y en las instituciones que ayudaron a construir. El Dr. Eduardo Lecannelier es uno de ellos.

Su historia está profundamente ligada al desarrollo de la cardiología en el Hospital Guillermo Grant Benavente y al nacimiento del actual Centro Cardiovascular, proyecto que permitió integrar bajo un mismo modelo de atención las distintas especialidades dedicadas al cuidado de los pacientes cardiovasculares.

Su aporte comenzó mucho antes. En 1974, formó parte del equipo que realizó la primera cirugía cardíaca efectuada en Concepción, un hito que abrió el camino para el desarrollo de una especialidad que hoy constituye uno de los principales referentes del país.

A lo largo de más de cinco décadas de trayectoria, combinó la atención clínica con la docencia y la formación de nuevas generaciones de médicos. Muchos de los especialistas que hoy integran el Centro Cardiovascular fueron sus alumnos, compartieron con él jornadas de trabajo o recibieron directamente su orientación profesional.

Pero quienes lo conocen destacan, por sobre todo, su vocación de servicio. Siempre dispuesto a escuchar, enseñar y buscar nuevas formas de mejorar la atención de los pacientes, el Dr. Lecannelier entendió la medicina como un trabajo colectivo, donde cada profesional aporta para ofrecer la mejor respuesta posible a quienes enfrentan una enfermedad cardiovascular.

Su último día de trabajo fue también una muestra del cariño que sembró durante tantos años. Médicos, enfermeras, TENS, administrativos y distintos integrantes del Centro Cardiovascular interrumpieron por unos minutos sus labores para despedirlo y agradecer una vida dedicada al servicio público y al desarrollo de la cardiología.

Médicos, enfermeras, TENS, administrativos y distintos integrantes del Centro Cardiovascular interrumpieron por unos minutos sus labores para despedirlo y agradecer una vida dedicada al servicio público y al desarrollo de la cardiología.

Más que un adiós, fue el reconocimiento a una trayectoria que seguirá presente en la cultura del Centro Cardiovascular.