Concepción, 15 de Agosto de 2026

Rescate ECMO desde Coyhaique: cuando la alta complejidad debe llegar hasta el paciente

Durante más de dos días, dos pacientes afectadas por Hantavirus permanecieron en estado crítico en Coyhaique esperando una posibilidad de traslado. Eran abuela y nieta y ambas presentaban un cuadro de extrema gravedad que requería soporte de alta complejidad. Sin embargo, las condiciones meteorológicas impedían realizar de manera segura el operativo aéreo necesario para llegar hasta ellas y posteriormente trasladarlas hasta Concepción.

La espera se extendió hasta que apareció una estrecha ventana meteorológica que permitió finalmente realizar los traslados. Desde Coyhaique despegaron tres aeronaves con pacientes críticos: dos trasladaron hasta Concepción a las pacientes con Hantavirus, mientras una tercera transportó hasta Puerto Montt a otro paciente de UCI con diagnóstico neurológico.

La coordinación de los vuelos en una ventana meteorológica limitada permitió concretar un operativo especialmente complejo, en el que las condiciones climáticas habían impedido durante más de dos días el traslado de las pacientes que requerían soporte ECMO.

La misión tenía una dificultad adicional: no se trataba simplemente de trasladar pacientes graves. El equipo debía llevar hasta ellas una terapia capaz de reemplazar temporalmente funciones vitales comprometidas por la enfermedad.

El síndrome cardiopulmonar provocado por Hantavirus puede producir un deterioro severo tanto de la función pulmonar como cardiovascular. En estos escenarios, la terapia ECMO —oxigenación por membrana extracorpórea— puede proporcionar soporte al corazón, a los pulmones o a ambos, permitiendo mantener la circulación y oxigenación del organismo mientras se trata la causa que provocó la falla.

Esta capacidad permite desarrollar lo que se conoce como rescate ECMO: cuando un paciente se encuentra demasiado inestable para ser trasladado convencionalmente, el equipo especializado se desplaza hasta el hospital o clínica donde se encuentra, instala el soporte ECMO y posteriormente realiza su traslado hasta un establecimiento que pueda continuar con esta terapia.

Desarrollar un programa de cirugía cardíaca congénita exige mucho más que infraestructura o equipamiento. Requiere formar especialistas, consolidar equipos multidisciplinarios y mantener un proceso permanente de actualización clínica y tecnológica. Es una capacidad que toma años construir y que solo puede sostenerse mediante un trabajo colaborativo y una visión compartida de excelencia asistencial.

Esa trayectoria ha permitido que el Hospital Guillermo Grant Benavente resuelva procedimientos de alta complejidad que anteriormente debían derivarse a otros centros del país. Hoy, el Centro Cardiovascular no solo recibe pacientes de distintas regiones, sino que también participa activamente en el desarrollo de la cirugía cardíaca nacional, fortaleciendo una red que busca acercar prestaciones de alta complejidad a más personas.

Existe además la posibilidad de realizar ECMO delivery, en que el equipo especializado se desplaza para instalar la terapia y posteriormente deriva al paciente hacia otro centro con capacidad para mantener el soporte y continuar su tratamiento.

En el operativo realizado en Coyhaique, las condiciones climáticas, la distancia, la coordinación aérea, el traslado de equipamiento especializado y la condición crítica de dos pacientes hicieron necesaria una planificación en la que cada decisión debía considerar tanto la urgencia clínica como la seguridad de quienes participaban de la misión.

La experiencia del Hospital Guillermo Grant Benavente con esta terapia se remonta a la pandemia de influenza A(H1N1), período en que comenzó a desarrollarse el programa ECMO y a consolidarse progresivamente un equipo especializado en el manejo y traslado de pacientes de alta complejidad.

La consolidación de esta capacidad ha requerido también un proceso permanente de formación y especialización. Profesionales del equipo ECMO del Hospital Guillermo Grant Benavente se han formado en centros especializados de Estados Unidos, Francia, Alemania, Canadá, Bélgica y España, incorporando conocimientos y experiencia que posteriormente han sido aplicados al desarrollo del programa en Concepción.

Esa preparación, sumada a la experiencia acumulada en el manejo de pacientes de alta complejidad, ha permitido fortalecer progresivamente las capacidades del equipo y responder frente a escenarios clínicos que requieren un alto nivel de especialización.

Esa experiencia adquirió especial relevancia nuevamente durante la pandemia de COVID-19. A pesar de las dificultades y del riesgo de exposición que significaba movilizar pacientes críticos con enfermedades respiratorias transmisibles, los equipos continuaron realizando rescates y traslados cuando las condiciones clínicas así lo requerían.

Actualmente, el Hospital Guillermo Grant Benavente es el único hospital público del país que realiza rescates y traslados de pacientes con soporte ECMO, una capacidad que permite que equipos especializados se desplacen hasta otros establecimientos para iniciar la terapia cuando el paciente no puede ser trasladado de manera convencional y posteriormente llevarlo hasta un centro con capacidad para continuar su atención.

Esta capacidad no depende únicamente de disponer de la tecnología. Requiere profesionales entrenados, equipamiento preparado para ser movilizado, coordinación entre establecimientos, transporte terrestre y aéreo y, especialmente, un equipo capaz de activarse frente a una emergencia.

La experiencia acumulada, junto con la disponibilidad de un equipo preparado para responder las 24 horas del día, los siete días de la semana, ha permitido consolidar al HGGB como centro de referencia para este tipo de pacientes en la Región del Biobío y la zona sur del país, tanto frente a cuadros respiratorios graves como en situaciones de alta complejidad cardiovascular, entre ellas el shock cardiogénico.

La distancia tampoco ha sido una barrera. Entre los operativos realizados por el equipo se encuentra un rescate hasta Copiapó, el traslado de mayor distancia efectuado hasta ahora, reflejo de una capacidad que permite extender la atención de alta complejidad mucho más allá de los límites físicos del hospital.

El operativo de Coyhaique es una expresión concreta de esa capacidad. Más de dos días esperando una oportunidad meteorológica, dos pacientes con Hantavirus en condición crítica, profesionales y equipamiento especializado movilizados a más de mil kilómetros y una terapia de alta complejidad que debía mantenerse durante el traslado aéreo.

Nada de aquello depende únicamente de disponer de una máquina. Requiere experiencia, preparación, coordinación entre instituciones y equipos capaces de responder cuando las condiciones clínicas y logísticas cambian rápidamente.

Cuando la condición de un paciente impide llevarlo de manera segura hasta la terapia que necesita, el desafío cambia: es la alta complejidad la que debe estar preparada para llegar hasta el paciente.